PUBLICACIONES RECIENTES
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No nos quedemos fuera
Israel oyó lo que Dios había dicho, pero no entró a causa de incredulidad. Hebreos nos exhorta a no endurecer el corazón, sino a escuchar Su voz, creer Su Palabra y entrar en Su reposo. La fe no significa entenderlo todo; significa saber en quién hemos creído.
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Entramos en el reposo
El reposo de la fe no significa que todas nuestras dificultades hayan desaparecido. Hebreos nos llama a creer lo que Dios ha dicho, a no endurecer el corazón y a descansar en Él. No porque todo esté resuelto, sino porque nuestra confianza está puesta en Aquel que permanece fiel.
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Considera a Cristo
Hay días en que nuestros ojos permanecen demasiado tiempo sobre la dificultad, nuestras fuerzas o aquello que nos preocupa. La Palabra vuelve a dirigir nuestra mirada: considera a Cristo. Cuando el ánimo se canse, cuando la aflicción pese y también cuando todo vaya bien, vuelve tus ojos a Jesucristo.
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Delante de Dios
Antes de hablar delante de los hombres, vivimos delante de Dios. Pablo recuerda a Timoteo delante de quién sirve antes de encargarle que predique la Palabra. Verdad sin abandonar el amor. Amor sin abandonar la verdad. Cristo al centro.
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EN ÉL — VOLUMEN I
Una colección musical para acompañar momentos de oración, lectura de la Palabra, reflexión y descanso, dirigiendo nuestra mirada a Jesucristo. Que la música acompañe, que la Palabra hable y que Cristo permanezca en el centro.
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El temor no tiene la última palabra
El temor mira nuestras limitaciones y pregunta: “¿Podré?”. La fe levanta los ojos hacia Cristo y recuerda a quién estamos siguiendo. El sufrimiento puede ser real, pero también lo es la fidelidad del Señor.
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El costo es real, pero también Su fidelidad
Seguir a Cristo tiene un costo, y la Escritura no lo esconde. Pero tampoco caminamos solos: en medio de persecuciones y padecimientos, Pablo podía decir: “de todas me ha librado el Señor”. El costo es real, pero también Su fidelidad.
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Que la doctrina alcance nuestra conducta
La Palabra no nos fue dada solamente para aumentar nuestro conocimiento. Queremos conocer más a Cristo y que aquello que conocemos de Él vaya tomando forma en nuestra conducta, propósito, fe, amor y paciencia.
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Pero tú…
No podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí podemos decidir dónde permanecer. En medio de muchas voces, dificultades y presiones: “Pero tú…” permanece en Cristo y vive la verdad que has recibido.
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Que la Palabra mire nuestro corazón
Antes de leer la Palabra pensando en la condición de los demás, permitamos que ella examine nuestro propio corazón. Todos hemos necesitado misericordia, y nuestra esperanza está en Jesucristo.