Salmo 2 — Del tumulto al descanso
“¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?”
Salmo 2:1
El Salmo 2 comienza con el tumulto de las naciones y termina con una invitación a confiar en Dios. En medio de la rebelión de los pueblos permanece una realidad inconmovible: Dios ha establecido a Su Rey.
Estas canciones nacen de ese recorrido por el Salmo 2, llevando nuestra mirada desde el ruido y la agitación del hombre hasta la seguridad de Aquel cuyo propósito permanece.
“Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sion, mi santo monte.”
Salmo 2:6
Que al escuchar, nuestra mirada no permanezca en el tumulto, sino en el Rey.
“Bienaventurados todos los que en él confían.”
Salmo 2:12
Del tumulto de las naciones a la seguridad de quienes confían en Él. El Rey permanece.