No apaguéis al Espíritu
Gracia y paz a cada uno de ustedes, mis amados, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Mis amados hermanos, hoy comenzamos una nueva semana laboral recordando la palabra que contemplábamos ayer:
“Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,”
1 Timoteo 1:12
Amados:
Cristo fortalece. Y Pablo podía mirar aquello que había recibido y reconocer: “me tuvo por fiel”.
Hermanos, hoy avancemos un poco más.
“No apaguéis al Espíritu.”
1 Tesalonicenses 5:19
Amados:
La vida cristiana no fue llamada a convertirse en una rutina fría. Tampoco queremos simplemente cumplir con actividades mientras nuestro corazón se vuelve indiferente a Dios.
Queremos permanecer fieles a Cristo, sensibles a Su Palabra y dispuestos a la obra del Espíritu Santo en nosotros.
Mis hermanos:
No fabricamos el fuego con emociones. No podemos producir por nosotros mismos la obra de Dios. Pero tampoco queremos apagar, resistir o descuidar aquello que Dios está haciendo.
Recordemos a aquellos discípulos que caminaban con Jesús:
“Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”
Lucas 24:32
Hermanos:
Cristo les hablaba.
Las Escrituras eran abiertas.
Sus corazones ardían.
Qué hermosa manera de comenzar nuestra semana.
No simplemente ocupados haciendo cosas para Dios, sino caminando con Cristo, permaneciendo en Su Palabra y con un corazón dispuesto delante de Él.
Que esta semana nos encuentre fieles en aquello que Dios ha puesto en nuestras manos, dependiendo de la fortaleza que viene de Cristo y sin apagar la obra del Espíritu en nosotros.
Que nuestra oración sea:
Señor, mantén nuestro corazón dispuesto, abre nuestro entendimiento a Tu Palabra y fortalécenos para permanecer fieles a Cristo en todo lo que pongas delante de nosotros.
Gracia y paz, mis amados hermanos.
Que Dios nos conceda sabiduría y revelación para conocer cada día más a Jesucristo.
¡Feliz martes!
¡Uno más para Cristo!