¡Un revelador domingo para todos!
Gracia y paz a cada uno de ustedes, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Mis amados hermanos:
Jesús habló de diez vírgenes que salieron a recibir al esposo. Todas llevaban lámparas, todas esperaban su llegada, pero había una diferencia entre ellas:
“Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.”
Mateo 25:3–4
Mientras el esposo tardaba, aquella diferencia podía pasar inadvertida. Todas estaban allí. Todas tenían lámparas. Todas esperaban.
Pero llegó la medianoche:
“Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!”
Mateo 25:6
Entonces se manifestó lo que cada una llevaba consigo.
La Palabra nos dice:
“Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.”
Salmo 119:105
Y también:
“Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.”
Romanos 8:9
Amados hermanos:
No basta con conocer acerca de Cristo. Nuestro llamado es conocerle a Él, pertenecerle a Él y caminar con Él.
Jesús dijo:
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”
Juan 10:27
Mis hermanos, vivimos rodeados de muchas voces. Algunas pueden parecer convincentes, incluso espirituales. Por eso nuestra preparación no consiste solamente en acumular conocimiento, sino en permanecer cerca del Pastor, escuchar Su voz y seguirle.
No miremos hoy la lámpara del hermano que está a nuestro lado. Miremos la nuestra.
No busquemos quién puede ser prudente o insensato. Permitamos que la Palabra examine primero nuestro propio corazón.
¿Estamos permaneciendo cerca de Cristo?
¿Estamos aprendiendo a reconocer Su voz en Su Palabra?
¿Nuestra vida está siendo guiada por Su Espíritu?
¿Estamos preparados para recibirle?
Amados míos:
No son preguntas para producir temor, sino para llevarnos nuevamente al Esposo.
Porque Él viene.
Y la misma Biblia termina con una Iglesia que no está indiferente a Su regreso, sino que lo anhela:
“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven.”
Apocalipsis 22:17
Que mientras esperamos Su venida, nuestra lámpara permanezca encendida, nuestro corazón cerca de Cristo y nuestra vida rendida a Él.
Y que podamos decir juntamente con la Escritura:
“Amén; sí, ven, Señor Jesús.”
Apocalipsis 22:20
Mis amados hermanos:
Que la gracia del Señor Jesucristo sea con cada uno de ustedes, y que la revelación del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios, hechas en Cristo Jesús, sean con todos ustedes.
¡Feliz domingo!
¡Uno más para Cristo!