Preséntate a Dios aprobado

¡Feliz lunes!

Gracia y paz a cada uno de ustedes, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Mis amados hermanos:

Comenzamos una nueva semana, y quisiera animarnos a comenzarla con un deseo renovado de conocer más al Señor, crecer en Su Palabra y vivir de una manera que le agrade.

Pablo le escribió a Timoteo:

“Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes.”
2 Timoteo 2:14

Y enseguida le dice:

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
2 Timoteo 2:15

Mis amados hermanos:

Qué hermosa exhortación para comenzar nuestra semana:

“Presentarte a Dios aprobado.”

Antes de pensar en cómo nos ven los demás, recordemos delante de quién vivimos. Antes de querer demostrar cuánto sabemos, procuremos conocer Su Palabra para obedecerla y usarla correctamente.

La Palabra de Dios no nos fue dada para contender, alimentar nuestro orgullo o simplemente acumular conocimiento. Nos fue dada para conducirnos a la verdad, enseñarnos el camino del Señor y formar en nosotros una vida que le agrade.

Por eso, esta semana acerquémonos a las Escrituras con hambre. No solamente preguntando:

“¿Qué puedo aprender hoy?”

Sino también:

“Señor, ¿cómo debe esta Palabra obrar en mi vida?”

Amados:

No necesitamos conocerlo todo de una vez. Algunos están comenzando a caminar con Cristo; otros llevan muchos años. Pero todos podemos crecer. Todos podemos aprender. Todos podemos acercarnos a Su Palabra con un corazón dispuesto.

Y cuanto más recibamos, mayor debe ser nuestro deseo de que aquello que conocemos también pueda verse en nuestra manera de vivir.

“Procura con diligencia…”

Hay intención en esas palabras. Hay cuidado. Hay responsabilidad.

Tenemos delante de nosotros una nueva semana para conocer más a nuestro Señor, aprender Su Palabra, servirle, amar a nuestros hermanos y vivir para Su gloria.

Que nuestro deseo no sea solamente saber más, sino:

Conocer más para obedecer mejor;
obedecer mejor para agradar a nuestro Padre;
y que nuestra vida se convierta en alabanza para Él.

Amados:

Comencemos esta semana delante del Señor, con Su Palabra abierta y nuestro corazón dispuesto.

Todo es de Él, por Él y para Él. A Él sea la gloria.

Les deseo una semana llena de la revelación del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios hecha en Cristo Jesús.

¡Uno más para Cristo!