Pero tú…

¡Feliz lunes y buen inicio de semana!

Gracia y paz a cada uno de ustedes, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Mis amados hermanos:

Comenzamos una nueva semana y no sabemos todo lo que encontraremos en el camino. Habrá responsabilidades, decisiones, presiones y quizá situaciones que pondrán a prueba nuestra fe. Pero Dios no nos ha dejado sin dirección.

Pablo, preparando a Timoteo para vivir y servir en tiempos difíciles, le escribió:

“Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.”
2 Timoteo 3:7–9

Amados:

La verdad podía ser resistida, pero Timoteo no tenía que vivir atemorizado por quienes la resistían.

Janes y Jambres resistieron a Moisés, pero su oposición tuvo un límite.

Y entonces Pablo dirige la atención hacia Timoteo:

“Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia.”
2 Timoteo 3:10

“Pero tú…”

Mis amados hermanos:

Qué palabra tan necesaria para nosotros.

No podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor. No podemos impedir que otros rechacen la verdad, ni podemos evitar cada dificultad que encontraremos en el camino.

Pero sí podemos decidir dónde permanecer.

El mundo puede ejercer presión, pero no tenemos que permitir que esa presión determine quiénes somos.

Podemos escuchar muchas voces, pero no todas tienen que dirigir nuestra vida.

Podemos atravesar tiempos difíciles sin abandonar aquello que hemos conocido en Cristo.

Y tampoco queremos ser personas que están “siempre aprendiendo”, acumulando conocimiento de la Palabra sin permitir que esa Palabra transforme nuestra manera de vivir.

Hermanos:

Queremos conocer la verdad, permanecer en ella y vivirla.

Jesús dijo:

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
Juan 16:33

Cristo nunca prometió que caminaríamos por un mundo sin dificultades.

Nos prometió algo mucho mejor:

“En mí tengáis paz.”

Por eso, al comenzar esta semana, no pongamos nuestros ojos solamente en los problemas que puedan venir ni en todo lo que está sucediendo alrededor nuestro.

Pongamos nuestros ojos en Cristo.

Si encontramos oposición, permanezcamos en Cristo.

Si llegan momentos difíciles, permanezcamos en Cristo.

Si muchas voces intentan confundirnos, volvamos a Su Palabra.

Y si la presión aumenta, recordemos quién es nuestro Señor:

“Yo he vencido al mundo.”

Mis hermanos, no comenzamos esta semana confiando en nuestra propia fuerza.

Comenzamos confiando en Jesucristo.

Que Su Palabra permanezca en nosotros, que la verdad transforme nuestra manera de vivir y que, cualquiera que sea el camino de esta semana, nuestra vida pueda escuchar:

“Pero tú…”

Tú permanece.

Tú sigue a Cristo.

Tú vive la verdad que has recibido.

Y que en todo, Jesucristo sea glorificado.

Mis amados hermanos, les deseo un inicio de semana lleno de la revelación del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios hecha en Cristo Jesús.

¡Uno más para Cristo!