Delante de Dios

Feliz inicio de semana, mis amados.

Gracia y paz a cada uno de ustedes, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Mis amados hermanos:

Comenzamos una nueva semana con estas palabras de Pablo a Timoteo:

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.”
2 Timoteo 4:1–2

Hermanos, antes de decirle a Timoteo qué debía predicar, Pablo le recuerda delante de quién estaba:

“delante de Dios y del Señor Jesucristo.”

Mis hermanos, eso cambia todo.

Antes de hablar delante de los hombres, vivimos delante de Dios.

Antes de servir a otros, servimos delante de Cristo.

Antes de preguntarnos qué quieren escuchar las personas, debemos recordar lo que Dios ya ha dicho:

“que prediques la palabra.”

No nuestras ideas.

No lo que resulte más cómodo.

La Palabra.

Hermanos, pero fíjense también cómo debe ser llevada:

“con toda paciencia y doctrina.”

El Dios delante de quien servimos es santo y verdadero, pero también:

“Dios es amor.”
1 Juan 4:8

Y cuando Su Espíritu produce fruto en nosotros, la Escritura comienza diciendo:

“Mas el fruto del Espíritu es amor…”
Gálatas 5:22

Amados, por eso no debemos escoger entre verdad y amor.

Predicamos la verdad porque estamos delante de Dios. Y la llevamos con amor y paciencia porque la vida de Cristo debe manifestarse también en nosotros.

En este comienzo de semana recordemos:

No vivimos primero delante de la opinión de los hombres.

Vivimos delante de Dios y del Señor Jesucristo.

Que esto gobierne nuestras palabras, nuestras decisiones, nuestro servicio y nuestra manera de tratar a los demás.

Verdad sin abandonar el amor.
Amor sin abandonar la verdad.
Cristo al centro.

Que el Señor sea glorificado en nosotros cada día.

Amados hermanos, que el Espíritu Santo nos conceda revelación, y que la sabiduría de Dios, que nos ha sido dada en Cristo Jesús, gobierne nuestro caminar durante esta semana.

¡Uno más para Cristo!