Gracia y paz a cada uno de ustedes, mis amados, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
¡Feliz jueves!
Mis amados hermanos:
Hay unas palabras muy breves en Hebreos que nos invitan a examinar cómo caminamos delante del Señor:
“Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.”
Hebreos 6:3
¡Cuánto hay en estas pocas palabras!
Mis hermanos:
El escritor nos viene llamando a avanzar hacia la madurez espiritual. Pero ahora nos recuerda algo precioso:
Aún nuestro crecimiento y nuestro caminar hacia la madurez dependen de Dios.
No avanzamos confiando solamente en nuestras propias fuerzas.
Amados:
Podemos hacer planes, tener buenos deseos y proponernos muchas cosas. Pero qué hermoso es reconocer que nuestra vida está en las manos de Dios.
Hermanos:
No sabemos todo lo que traerá el mañana, pero conocemos a Aquel en cuyas manos está nuestro mañana.
Y esto no nos lleva a vivir con temor, sino con confianza, humildad y gratitud.
Mis amados hermanos, que nuestros planes nunca ocupen el lugar del Señor, y que en todo aprendamos a decir de corazón:
“Si Dios en verdad lo permite.”
Porque más importante que ver cumplidos nuestros planes es caminar en Su voluntad.
Que Jesucristo sea glorificado en todo.
Mis amados hermanos:
Que la paz de Cristo que sobrepasa todo entendimiento, la revelación del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios hecha en Cristo Jesús sean con cada uno de ustedes.
¡Uno más para Cristo!