Gracia y paz a cada uno de ustedes, mis amados, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
¡Un maravilloso viernes para todos!
Mis amados hermanos:
Esta mañana quiero que consideremos unas palabras llenas de esperanza:
«Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así».
Hebreos 6:9
Hermanos:
Después de una advertencia seria, la Palabra se dirige a aquellos hermanos con una expresión llena de ternura:
«Oh amados».
¡Qué hermoso es esto!
La verdad de Dios puede advertirnos, corregirnos y llamarnos a examinar nuestro caminar, sin dejar de hablarnos con amor.
Y observa que, después de la advertencia, el escritor también expresa esperanza acerca de aquellos hermanos.
Mis amados, como cuerpo de Cristo, necesitamos ambas cosas: recibir fielmente toda la Palabra y aprender a mirarnos unos a otros con el amor que corresponde a quienes pertenecen al Señor.
Hermanos:
No estamos llamados solamente a señalar lo que falta, sino también a reconocer y agradecer la obra de Dios en nuestros hermanos.
«Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras».
Hebreos 10:24
Mis amados:
Que nuestras palabras edifiquen, que nuestras exhortaciones estén acompañadas de mansedumbre y que nuestro amor sea verdadero.
Y que en todo permanezca delante de nosotros Jesucristo, quien nos amó y se entregó por nosotros.
Les deseo un espléndido viernes, lleno de la revelación del Espíritu Santo y de la sabiduría de Dios hecha en la faz de Jesucristo.
¡Uno más para Cristo!