Mi socorro viene del Señor

Cada Día en Su Palabra | Domingo 18 de octubre de 2026

Gracia y paz a cada uno de ustedes, mis amados hermanos, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

¡Un domingo de gozo y gratitud en nuestro Señor!

Mis amados hermanos:

Hay unas palabras del salmista que han estado hablando a mi corazón:

«Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra».

Salmo 121:1–2

Hermanos, ¡qué hermosa declaración de confianza!

El salmista levanta sus ojos, pero reconoce que su ayuda no viene de los montes, sino del Señor que los creó.

Y esto me lleva a pensar en nosotros.

Cuántas veces buscamos respuestas, procuramos resolver las cosas con nuestras propias fuerzas y olvidamos que tenemos un Dios que nos conoce, nos escucha y cuida de nosotros.

La misma Palabra declara:

«Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos».

Salmo 84:5

Mis amados, nuestro caminar con Dios no descansa en que nunca nos cansemos ni en que conozcamos todas las respuestas.

Descansa en Aquel que es nuestra fortaleza.

Y qué maravilloso es saber que nuestro Señor Jesucristo nos ha abierto el camino al Padre.

Él mismo dijo:

«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí».

Juan 14:6

Hermanos, ¡no caminamos buscando un camino que aún no ha sido revelado!

El camino es Jesucristo.

Que hoy, al reunirnos para adorar, podamos elevar nuestros corazones con gratitud hacia Aquel que nos ha amado y nos sostiene.

Y cuando regresemos a nuestras casas y continuemos con nuestras responsabilidades, recordemos de dónde viene nuestro socorro.

Seguimos caminando, mis amados, pero nuestra confianza y nuestra esperanza están en Jesucristo.

A Él sea toda la gloria, la honra y la alabanza.

Amén.

Les deseo un maravilloso día, y que en todo momento la revelación del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios hecha en Cristo Jesús estén con cada uno de ustedes.

¡Uno más para Cristo!