Cada Día en Su Palabra · Viernes, 30 de octubre de 2026
Gracia y paz a cada uno de ustedes y sus casas, mis amados, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
¡Un hermoso y bendecido viernes bajo la gracia y el cuidado de nuestro Padre celestial!
Mis amados hermanos:
Hoy quisiera que nuestros corazones descansen en una verdad preciosa:
¡Él es fiel y lo hará! ¡Él lo dijo y cumplirá!
Escuchemos su Palabra:
«Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará».
1 Tesalonicenses 5:23–24
Y Pablo también escribió:
«Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo».
Filipenses 1:6
¡Mis amados, qué maravillosa seguridad encontramos en nuestro Padre!
Nuestra esperanza no descansa en nuestras fuerzas ni en nuestra capacidad para comprender sus caminos, sino en su fidelidad.
Y escuchemos lo que nos dice acerca de nuestro Señor Jesucristo:
«Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios».
2 Corintios 1:20
¡Todo en Cristo, mis amados!
Aun cuando atravesamos pruebas y no comprendemos lo que sucede, podemos descansar en Aquel que permanece fiel a su Palabra.
Él comenzó la obra. Él es fiel. Y Él la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Oremos juntos:
Padre amado, gracias por tu fidelidad y por la obra que has comenzado en nosotros mediante Jesucristo.
Fortalece nuestra fe, enséñanos a descansar en tu Palabra y llévanos cada día a un conocimiento más profundo de tu Hijo amado.
Que tu voluntad se cumpla en nosotros y que toda la gloria sea para ti.
En el precioso nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Que crezcamos en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
¡A Él sea toda la gloria!
Mis amados hermanos, que la revelación del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios hecha en Cristo Jesús sean manifiestas en cada uno de ustedes.
¡Uno más para Cristo!